La Baja Autoestima se produce cuando existe un déficit entre nuestro autoconcepto y la imagen (muchas veces inconsciente) de como deberíamos ser o “Proyección del yo”.

La Proyección del yo nace en la infancia con los mensajes “formadores” de nuestros padres, que nos enseñan que conductas son deseables premiándolas con manifestaciones positivas, abrazos, alabanzas, premios… o exigiéndonos alcanzar unas metas; y cuales son repudiables mediante castigos, gestos de desaprobación o despectivos, prohibiciones… El problema es que un niño no distingue si la crítica o exigencia es al comportamiento o a la persona (¿es malo el comportamiento, o yo soy malo? Como estas “correcciones” se dan en diferentes circunstancias, el sentimiento final es “yo soy malo”, debería ser más obediente, más ordenado, más responsable, menos rebelde, menos colérico…  Con el agravante, en algunas ocasiones, que ese “más” es una quimera irreal e indefinida por lo que nunca se puede realizar, y siempre se puede ser más… Esto está grabado en lo profundo del yo y permanece cuando crecemos, alimentándose de la “Crítica patológica”

La crítica patológica es como una voz interior que te acusa, te desmoraliza, te exige, te compara con otros, te recuerda tus errores sin compensarlos con tus éxitos… Exagera tus debilidades “siempre…”, “nunca…”. Hace que te autocalifiques “soy…”. Te hace vivir con miedos, llevándote a hacer predicciones negativas sobre lo que pasará, (si no hago bien esto, pasará que…), me van a decir que no…, no lo conseguiré… Hace que interpretes las intenciones de los demás de forma negativa para tu persona, provocándote el desánimo, la ira, la indignación… Siempre consigue que la creas porque te acompaña desde siempre y nace de tu interior. Siempre te lleva a sentirte mal, a que pierdas la paciencia, la paz, la alegría, la ilusión… Y como actuamos según nuestros criterios y sentimientos, te hace vivir y sentir según lo que ella te dictamina. Cuando te ha vencido en un “terreno” no necesita grandes frases, le es suficiente con frases cortas e incluso una sola palabra para iniciar en ti todo el proceso de abatimiento, depresión… Pues detrás de esa palabra hay un cadena de imágenes, recuerdos, adjetivos… hay todo un proceso de autodestrucción; solo con decirte “soy idiota”, te está recordando, es decir reactiva una auto valoración ya aceptada al ponerte, consciente o inconscientemente, frente a todas las veces que te ha hecho ver que: “has metido la pata”, “no has sido valiente”, “no has sabido contestar”, “te han hecho una mala pasada”…”siempre serás igual…”. Aparece cuando quiere, como si tuviera vida propia, y no puedes controlarla porque se hace fuerte en los “tienes que…”, “debes de…” que han crecido contigo.

Has de saber que conocemos el método para vencerla, tenemos las herramientas para que te deshagas de ella, ¡No vivas a su merced!; ¡No permitas que se aproveche de las contrariedades que conlleva la vida para, llevarte a sufrir algún trastorno psicológico, a una vida sin sentido, sin alegría, una vida de resignación creyendo que es normal vivir con el vaso medio vacío! ¡Se, el dueño de tu yo!

La terapia adecuada es la “Biblioterapia”, es decir la realizada a través de libros de autoayuda, no obstante actualmente se ha desarrollado el “Protocolo de Autoestima”, que está dando unos resultados extraordinarios. Puedes instruirte en esta materia, en uno de nuestros cursos “AUTOESTIMA EVALUACIÓN Y RECUPERACIÓN”, bien para tu uso propio, dado que es auto aplicable, como para instruirlo en el ejercicio profesional de Terapeuta.

 

 

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