Normalmente, no nos percatamos de ninguna de las acciones de los órganos interiores del abdomen, ni de las molestias producidas por actividades tales como la ingestión de alimentos, el tránsito de éstos a través de los intestinos y los movimientos intestinales.  Los nervios controlan constantemente las actividades del cuerpo; de manera que, cuando estos mensajes se transmiten al cerebro y llegan a la consciencia de la persona como sensaciones desagradables, es posible sentir dolor o malestar.

 

dolor abdominal 

 

Causas:

El dolor puede surgir desde cualquier estructura interior del abdomen o de la pared abdominal.  Además, los mensajes de dolor que se originan en el pecho, espalda o pelvis pueden a veces percibirse como procedentes del abdomen.  Por ejemplo, los pacientes con ataques cardíacos o neumonía, en ocasiones, se quejan de dolor en la parte superior del abdomen en lugar de dolor en el pecho.  Existen muchas causas para el dolor, y la tabla a continuación muestra algunas de las más comunes:

Causas no abdominales:

  • Neumonía (infección de los pulmones)
  • Infarto de miocardio (ataque cardíaco)
  • Pleurisía (irritación del revestimiento de los pulmones)
  • Embolia pulmonar (coágulos en los pulmones)

Dolor abdominal en la pared torácica:

  • Herpes (infección por herpes zóster)
  • Costocondritis (inflamación de los cartílagos en las costillas)
  • Lesión (traumatismo, distensión muscular)
  • Irritación de los nervios (neuropatía)
  • Hernias (protrusión de los órganos a través de la pared abdominal)
  • Cicatrices

Condiciones inflamatorias del abdomen superior:

  • Enfermedades ulcerosas (úlcera duodenal, úlcera gástrica)
  • Esofagitis (enfermedad de reflujo gastroesofágico)
  • Gastritis (irritación del revestimiento estomacal)
  • Pancreatitis (inflamación del páncreas)
  • Colecistitis (inflamación de la vesícula biliar)
  • Coledocolitiasis (paso de cálculos biliares a través del conducto biliar)
  • Hepatitis (infección o inflamación del hígado)
  • Colitis (infección o inflamación del colon)

Problemas funcionales del abdomen:

  • Dispepsia no ulcerosa (molestia después de comer no debida a úlceras)
  • Disfunción del esfínter de Oddi (problema con la válvula del conducto biliar)
  • Dolor funcional del abdomen (dolor sin causa aparente)
  • Síndrome de colon irritable (dolor asociado a los movimientos intestinales)

Cánceres del abdomen superior:

  • Hepatoma (cáncer de hígado)
  • Colangiocarcinoma (cáncer del conducto biliar o de la vesícula biliar)
  • Cáncer pancreático
  • Cáncer del estómago
  • Linfoma (cáncer de las células del sistema inmunológico)

Problemas vasculares:

  • Insuficiencia vascular mesentérica (arterias o venas bloqueadas)
  • Aneurisma aórtico abdominal (ensanchamiento de la arteria principal en el estomago)

Condiciones inflamatorias en la porción media e inferior del abdomen:

  • Enteritis (infecciones del intestino delgado, enfermedad de Crohn
  • Colitis (infección o inflamación del colon)
  • Diverticulitis (inflamación de las bolsas que se forman en el colon)
  • Apendicitis

Obstrucción intestinal:

  • Adherencias (cicatrices que se forman en la barriga luego de una operación o proceso inflamatorio)
  • Tumor
  • Inflamación
  • Cáncer de colon

Problemas del tracto urinario:

  • Cálculos renales
  • Infecciones del tracto urinario (riñones, vejiga)
  • Tumores de los riñones o de la vejiga

Problemas pélvicos en las mujeres:

  • Quistes o cáncer ováricos
  • Infección de las trompas (salpingitis)
  • Embarazo ectópico
  • Fibromas en el útero (matriz)
  • Tumores malignos del útero o del cuello del útero (cérvix)
  • Endometriosis
  • Adherencias (cicatrices)

 

¿Cuándo debe preocuparse una persona por un dolor abdominal?

Nunca es normal sentir dolor, pero no siempre se trata de una emergencia médica.  No obstante, no se espere para revisar ese dolor a que este sea muy fuerte, pues tal vez se encuentre con una situación crítica que le obligue a visitar un servicio de  urgencias.

Entre los síntomas ante los cuales no debe aplazar una revisión están: fiebre, diarrea, estreñimiento persistente, sangre en las heces, náusea o vómito persistente, vómito con sangre, fuerte dolor en el estómago, ictericia (piel de color amarillo) o hinchazón del abdomen.

 

¿Cómo se determina la causa del dolor abdominal?

El historial clínico del paciente es la información más útil para determinar la causa del dolor abdominal.  Las características del dolor (si es agudo o sordo, tipo cólico, para retorcerse, ardiente, desgarrador, penetrante), así como la ubicación y relación con los alimentos o movimientos intestinales son pistas importantes.  Otros factores que son igualmente útiles incluyen el patrón del dolor, duración, irradiación (propagación) hacia otras zonas del cuerpo y su relación con otros síntomas como ictericia (piel amarilla), náusea, vómito, sangrado, diarrea y estreñimiento.

Los hallazgos durante el examen físico también son de utilidad.  Entre los hallazgos principales están: zonas doloridas, la presencia o ausencia de ruidos intestinales o distensión abdominal, masas, agrandamiento de órganos y evidencia de sangre en las heces.
De acuerdo con el historial clínico y el examen físico, se podrá (o no) tener una idea clara sobre la causa del dolor. En ciertas ocasiones, se establece un diagnóstico y se inicia el tratamiento. En otras circunstancias, se aplican pruebas de diagnóstico para confirmar o excluir un diagnóstico específico; para este efecto, pueden solicitarse varios exámenes, entre los cuales los más frecuentes son: análisis de sangre, muestras de orina y heces, radiografías del abdomen, endoscopía, Electroacupuntura de Voll…

 

¿Qué tratamientos hay disponibles para el dolor abdominal?

Una vez que se establece un diagnóstico, se puede proseguir con el tratamiento para esa enfermedad.  En ocasiones, se usan medicamentos, no obstante rara vez es preciso tratar el dolor con medicamentos que lo disminuyen

Hay que atender a las causas, revisar alimentación, el dolor también se puede combatir con tisanas antiespasmódicas, la mayoría de veces se trata de equilibra la flora intestinal…

Normalmente, no debe usarse analgésicos simples, como la aspirina y el ibuprofeno, para dolores abdominales no diagnosticados porque podrían ocasionar otros problemas, como úlceras.

De vez en cuando los médicos recetan narcóticos para el dolor abdominal, pero su uso puede conducir al estreñimiento y otros síntomas abdominales.

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